viernes, 28 de noviembre de 2025

Las crónicas de Abejonejo: Navegar en solitario con una enfermedad crónica (Que no inhabilitante)

Muchos, bueno algunos. me habéis preguntado como lo hago con una conversación parecida a esta:

- A ver Paco, eres diabético 
R: Si, lo soy
- ¿Y como te lo montas para hacer lo que estás haciendo?
R: pues normal, actuando con cabeza y control
- A ver, a ver; explica eso

Pues allá que voy, a explicalo.

Tengo que comenzar diciendo que soy diabético tipo 2 (Diabetes Melitus, se llama técnicamente) diagnosticado desde hace 4 años más o menos.

Desde un principio, me lo tomé muy en serio, control de la alimentación, ejercicio, más ejercicio, perdida de mucho peso, control exhaustivo de la glucosa en sangre, medicación a "rajatabla"...

Cuando me la diagnosticaron, me hice una pregunta ¿La diabetes o yo?, y por ahora voy ganando yo; aunque, bien es cierto que, con la diabetes, el partido está abocado al empate como resultado más favorable.

La diabetes se produce por un mal funcionamiento del páncreas, que se vuelve incapaz de generar insulina, con lo cual, nuestro cuerpo es, así mismo, incapaz de metabolizar el azúcar (la glucosa) que ingerimos en nuestro día a día.

En un principio, me inyectaba 23 unidades ce insulina de dispersión lenta cada 24 horas, además de ingerir 3 pastillas de metformina 850 mg en las mismas 24 horas. ¡Una burrada!, aunque no era para menos.

Con la inestimable ayuda de mi médico y mi enfermera (de cabecera ambos); no sabéis cómo os lo agradezco Juan António y Almudena; que me controlaban semanalmente, con un plan de alimentación bastante sensato y con lo que se convirtió en mi "trastorno obsesivo compulsivo" (que hoy en día conservo), medirme la glucosa en ayunas (basal) antes de cada ingesta.

Si, ya sé que lo de andar pinchando te el dedo es una tarea bastante desagradable y molesta, pero hay que hacerlo.

Además de esas mediciones de glucosa en sangre, también me tomaba la temperatura y la tensión arterial. Todo esto, lo anotaba, lo anoto, en unas hojas de cálculo que me fabriqué. Con lo que yo mismo controlaba, y controlo, "como iba", además de facilitarle a médico y enfermera mi seguimiento.

Además esto, ayuda a saber que te afecta, porque aunque no os lo creáis, la maldita diabetes "se porta mal" también con situaciones de nervios, estrés... No solamente la comida y bebida.

Con el paso del tiempo, he dejado atrás los días de comer poco, pero 5 veces al día, llegando a unos horarios e ingestas más o menos normales, vamos 3 veces al día como todo mortal que se precie.

Con la progresión y la estabilidad que provee el control, acabamos suprimiendo, poco a poco, la insulina, y rebajando la ingesta de metformina. Hoy en día solamente tomo dos pastillas diarias.

Perdí 68 kilos, me olvidé de los vermuses, cervecitas, y mis rones añejos motrileños (y no os podéis imaginar lo que echo de menos estás "actividades sociales". Hoy en día, si bebo algo o como algo "fuera de la norma", es una fiesta, y soy consciente de que tendré tres días de pagar penitencia por mi pecado.

Mis niveles hoy en día son: Media de 74 mg/el de glucosa en sangre (los limites son entre 70 y 140) y un 3,5% de hemoglobina glicosilada (entre 3 y 7%, dependiendo de los reactivos que usen en el laboratorio de análisis)... Eso sí, cada seis meses, análisis de sangre y orina.

Buenos, a lo que vamos... Aunque se piensa por "el homo terraqueus generalis" que lo de navegar es una actividad relajada, lo cierto es que realizas tanto o más ejercicio físico que con los tradicionales paseos. Hay días que terminas reventado. Y de la tensión nerviosa, ni hablamos. En la mar, nunca confiar.

Los días de navegación suelen comenzar con un desayuno abundante, pues uno nunca sabe si va a tener tiempo de comer algo hasta la noche, o no.

Continúan con picoteo diverso... Un huevo duro, aceitunas, algo de "jamón de mono", quizá alguna galletitas saladas... Más que nada por tener dormido al gusanillo ese dichoso; porque matarlo, no lo vamos a matar.


Y a la noche, ya sea en navegación o en el fondeo, una buena cena que, sin que sea pantagruélica, ns reponga lo consumido durante la jornada. Aunque bien es cierto, tras la comida, llega la modorra, así que, si toca navegación nocturna, a cenar también suele ser ligerita.

En mi dieta normal, entra de todo, carne, pescado, alguna legumbres, pasta, algún embutido (san fuet bendito, gran valedor del navegante), verdura, fruta... De todo aunque sin pasarse (ya sabéis, los tres días de penitencia). Hay frutas que "ni olerlas", por mucho que nos hayan gustado o nos gusten, porque son auténticas bombas de glucosa... Dulces y pastelería "procesada", ni por asomo; aunque, afortunadamente, cada vez podemos encontrar más dulces "para diabéticos", pero lo dicho, sin pasarse ni un ápice.

Mis amigos inseparables son mi glucómetro (tengo que probar esos modernos, que son como un dedal y te miden sin pinchazos), mi termómetro y mi tensiómetro (de brazo, no de muñeca), y mis "drogas legales" (la metformina).

Teniendo en cuenta que en el barco, uno acaba rozándose con todo, yo no os recomiendo los parches esos de medición, no es la primera "chincheta" que veo salir volando y haciendo pupita.

Por lo mismo, y como uno de los efectos secundarios de la diabetes es que, un roce=una herida sangrante que no coagula ni a la de tres, navegar siempre calzado, con manga larga y con guantes "de navegar".

Y sobre todo, control y observación, al primer síntoma de bajada o subida de la glucosa (los diabéticos sabéis que se nota, y a los no diabéticos, ya os lo estoy diciendo), buscar un buen fondeadero, descansad y solucionar. Que contradiciendo a un amigo, hoy no "es un buen día para morir".

Como remate. Para los "patrones", donantes y los que me han invitado a café, he preparado un fichero que contiene un plan de alimentación (de la Sociedad Española contra la Diabetes), que fue el que yo seguí, y la plantilla de la hoja de cálculo de control (veréis que hasta hace gráficos y todo).


Y ya sabéis, si queréis que quite la publicidad (que no vivo del aire), podéis donar usando  el baner de gofoundme que encontrareis un el lateral, o invitándome a unos cafelitos usando el botón ese amarillo del principio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario